Domingo 14hs. Una gruesa columna de humo se eleva sobre los cielos de Giles. Las sirenas comienzan a sonar. Aparecen los bomberos y la curiosidad propia y ajena se dispara. En el camino hacia la base del incendio decenas de niños, jóvenes y grandes hacían lo mismo que yo "ir a ver qué pasaba". No hay mucha diversión en una ciudad que todavía respira como pueblo a solo
Al llegar al campo Municipal nos enteramos que los bomberos voluntarios cumplían 40 años de servicio y habían organizado una demostración con gomas, autos y maderas.
























